En 2026, el mayor problema de FinOps no es el costo de la nube, sino la falta de visibilidad que conecte ese gasto con el rendimiento real de la infraestructura híbrida.
Las organizaciones pierden dinero no solo en servicios cloud, sino en los puntos ciegos entre la nube, el datacenter y la red que los conecta.
Para un CIO, la factura mensual ya no es suficiente. La pregunta clave es:
¿Qué parte de este gasto genera valor y cuál se está perdiendo por falta de observabilidad?
En UyR, sostenemos que la eficiencia financiera no nace de un reporte contable, sino de la capacidad de observar el comportamiento técnico en tiempo real.
Para optimizar costos, primero hay que verlos.
En sectores como banca, energía o industria, la nube no opera de forma aislada.
Gran parte del presupuesto se consume en la interconexión entre:
Centros de datos on-premise
Servicios cloud
Redes, integraciones y flujos de datos
Cuando no existe una estrategia de medición unificada, las empresas miran el costo y el rendimiento en silos:
Herramientas nativas de nube para el gasto.
Monitoreo tradicional para la infraestructura local.
El resultado es un “punto ciego” híbrido donde el dinero se pierde sin explicación clara.
El Data Egress es uno de los costos más subestimados en arquitecturas híbridas.
Mover datos desde la nube hacia entornos locales u otras regiones genera cargos que suelen pasar desapercibidos.
Señal clara del problema:
Facturas elevadas por transferencia de datos sin un aumento proporcional de transacciones o usuarios.
Cómo ayuda la observabilidad:
Al monitorear los flujos de red en detalle, se identifican:
Tráficos redundantes
Sincronizaciones innecesarias
Arquitecturas mal diseñadas
La visibilidad permite rediseñar los flujos y reducir gasto operativo sin afectar la operación.
Checklist
Los recursos zombie son activos que siguen consumiendo presupuesto sin aportar valor:
Instancias de prueba olvidadas
Volúmenes de almacenamiento desvinculados
Servicios activos sin carga real
Señal clara del problema:
Uso sostenido de CPU o memoria cercano a 0 %.
Cómo ayuda la observabilidad:
Integrando datos de monitoreo en toda la infraestructura, se obtiene una métrica objetiva de subutilización.
Esto le da a TI y FinOps la evidencia necesaria para limpiar el inventario con seguridad y sin riesgo operativo.
Las aplicaciones modernas dependen de cientos de microservicios interconectados.
Una mala configuración genera:
Miles de llamadas innecesarias
Aumento de latencia
Mayor consumo de red y cómputo
Señal clara del problema:
La latencia crece y la respuesta es contratar más capacidad, aumentando el costo total.
Cómo ayuda la observabilidad:
La observabilidad avanzada permite mapear dependencias, detectar cuellos de botella y llamadas redundantes, habilitando decisiones de optimización en código o arquitectura antes de escalar costos.
En UyR, nuestro rol no es gestionar la infraestructura, sino transformar complejidad técnica en información accionable para CIOs, líderes de infraestructura y responsables de FinOps.
Cuando TI cuenta con:
Visibilidad unificada
Métricas correlacionadas
Evidencia clara de causa–impacto
el ahorro deja de ser un objetivo forzado y se convierte en una consecuencia natural.
Hablemos y revisemos cómo la observabilidad puede ayudarte a tomar control de los costos cloud y on-premise.